Procés constituent

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Pequeña-gran mujer: Dolores Huerta

 
  
Miércoles, 17 de Abril de 2013 10:01

(APe).- Un día de 1935, la pequeña niña Dolores se despidió del polvo con sabor a carbón de los caminos de Dawson (New Mexico), para mudarse con su mamá Alicia Chavez y sus dos hermanitos a California. En Dawson, quedaba su papá, Juan Fernández, trabajador en las minas de carbón, haciendo su andar como sindicalista y luego legislador. Hoy, de ese pueblo sólo queda un cementerio con sus muertos jóvenes por el trabajo en las minas. 

En Stockon, ciudad del condado de San Joaquín (California), Dolores, al amparo de una madre emprendedora y tenaz, creció y comenzó el difícil recorrido por la vida de latina y mujer en medio de trabajadores agrícolas, los pobres de Estados Unidos.  

Once hijos y el liderazgo como activista latina fueron de la mano (o a contramano) para conjugar las energías a través de una altísima capacidad organizativa, en una larga vida de luchas personales y políticas. 

Los tiempos de Dolores Huerta se caracterizaban fuertemente por el acoso a las mujeres en los lugares de trabajo o en las arenas políticas, el menosprecio y la subestimación. Aún así, estudió lo que el tiempo entre niños, divorcio y crianza le permitió. Cuando comenzó a ejercer como maestra, se encontró con una realidad que conocía desde pequeña: los niños que estaban en sus aulas pertenecían a familias pobres e inmigrantes; en vez de mineros, eran trabajadores  agrícolas de los  campos de Stockton. 

Desde los años cincuenta, Dolores Huerta creció como líder, organizadora y activista social entre la población latina, sumando progresivamente proclamas tales como derechos de la mujer,  derechos de la comunidad LGBT y, más recientemente, derechos ambientales. Sus comienzos fueron como militante social y animadora comunitaria, pero su salto al liderazgo se produjo en los años sesenta cuando sumó fuerzas con el líder sindical César Chavez para organizar el National Farmworkers Association (Asociación Nacional de Campesinos) que, más tarde se transformara en la United Farm Workers of America (UFW, tal su sigla en inglés o Unión de Campesinos). Juntos, César Chavez y Dolores Huerta obtuvieron logros esenciales, desde la satisfacción de necesidades básicas como el derecho a disponer de agua y acceso a baños en los lugares de trabajo hasta el derecho a un sueldo mínimo sin importar el estatus de ciudadanía.  Los trabajadores agrícolas eran mayoría inmigrantes de origen mexicano, por lo cual, los derechos a mejores condiciones laborales estaban profundamente ligados a las políticas migratorias. El principal logro de las luchas campesinan fue la legalización de casi un millón y medio de trabajadores agrícolas a través de una ley de amnistía en 1986.

Los éxitos organizativos no fueron gratuitos. Dolores Huerta fue encarcelada 22 veces  por actividades sindicales pacíficas y cruelmente malherida y golpeada por la policía de San Francisco, en 1988, en una manifestación en contra de la candidatura presidencial de  George H. W. Bush.

Cuando a los 80 años, un día de mayo, Dolores recorría la Avenida Constitution en Washington D.C., una agradable brisa traía todavía algunos pétalos de los cerezos japoneses de la cuenca Tidal. No, no se olía el agrio sabor a carbón del Dawson natal. Preciosamente vestida de color turquesa se dirigía a la Casa Blanca a recibir del presidente Barack Obama uno de los más importantes premios de Estados Unidos, la Freedom Medal (Medalla de la Libertad). Y recordó a su mamá Alicia; de ella heredó el tesón y un sencillo y poderoso mandato: “si alguien necesita ayuda, tienes la obligación de ayudarlos sin esperar que te lo pidan”. 

Ahora, conmemorando el vigésimo aniversario de su principal compañero de lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas, César Chávez, con sus 82 años, sigue parándose frente a las multitudes, arengando con su “¡Sí, se puede!” para que el silencioso elefante latino comience a levantarse para reclamar un espacio de dignidad y decencia en los Estados Unidos.

Esta pequeña-gran mujer, es todavía el estandarte de un legado cultural y político de lucha por  los derechos civiles a través de la inclusión, la unidad, y la acción no violenta.  Cuando la entrevistamos (kunm.org/post/dolores-huerta-speaks) destacó “la energía que tiene la gente ahora. Sabemos que nuestra comunidad ha sufrido un gran ataque y eso es lo que ha desencadenado el movimiento actual. ¡En todo el país tuvimos estos verdaderos derechistas y conservadores que atacaron nuestra comunidad, en modo tan violento! Nada, ¡ni siquiera parecido!, a los sesentas (…). La gente quiere que esto se detenga. Podemos usar nuestro poder, nuestro poder de voto, de marcha, de reclamo a los legisladores en el Congreso, para detener estos abusos.”

Desde que comenzó, las tácticas de lucha de Dolores Huerta variaron pero la labor educativa estuvo siempre presente como parte de su estrategia hacia el conjunto de la sociedad estadounidense. Una sociedad que a través de estamentos sociales, pretende esconder un profundo clasismo creando la ilusión (el “sueño americano”) que todos tienen la misma oportunidad de ascenso social.  Los inmigrantes latinos conviven en una atmósfera de profunda discriminación étnica que sigue cristalizando los espacios de poder en manos de una mayoría de herencia anglosajona, muy a pesar de que en la vitrina de Washington un hombre africano-americano sea el presidente. 

Según Huerta: “Necesitamos educar a la otra gente. (…) Tenemos que educarlos sobre nuestros temas:  la deserción y la expulsión escolar, la discriminación de la mujer en la comunidad latina, los temas que afectan a nuestra comunidad LGBT,  el matrimonio igualitario, el derecho a decidir de la mujer (sobre la salud sexual y reproductiva), el medio ambiente, los derechos laborales (…). Ellos no entienden por qué necesitamos una reforma de la política de inmigración, ellos no saben cuánto nuestra comunidad contribuye a la economía estadounidense con nuestro sudor, nuestro orgullo, nuestro poder de consumo. Y por qué tienen que parar de expulsar y encarcelar a nuestra juventud. (…) Me gusta decirle a la gente lo que dijo Benito Juárez: `El respeto del derecho ajeno es la paz´.”

En un reciente concierto-homenaje a Dolores Huerta, el músico Carlos Santana proclamó: “Para los mexicanos su patrona es la Virgen de Guadalupe, pero para nosotros, en este país, Dolores es la patrona”. De pequeña estatura, de piel profundamente marcada, Ella es -hoy más que nunca-, un legado viviente de activismo y compasión para la población latina: simple y legendaria, pequeña y monumental, mujer.  

(*) Escribe desde Estados Unidos

cbaccin@aol.com

Periodista 

Ex Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, UNICEN

 

Edición: 2032

 

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Ramon Cotarelo a “Singulars”: “No queda clar que la Constitució no permeti una consulta”

Data de publicació: 17/04/2013

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Ramon Cotarelo a “Singulars”: “No queda clar que la Constitució no permeti una consulta”

Les millors frases

El catedràtic de Ciències Polítiques afirma que “les voluntats dels pobles són decisions, són actes polítics; no poden dependre del que un text determinat pot haver previst en un moment passat”.

Ramon Cotarelo, a "Singulars".

Ramon Cotarelo, a “Singulars”.

Ramón Cotarelo és catedràtic de Ciències Polítiques a la Universitat d’Educació a Distància (UNED), de la qual va ser vicerector entre 1984 i 1988. Ha escrit nombrosos llibres. D’entre els més recents destaquen “La izquierda del siglo XXI” i “La política en la era de internet”. Aquest dimecres ha estat al plató de “Singulars”. Aquestes són les seves millors frases:

El conjunt de tòpics, prejudicis i idees preconcebudes que abunden a la resta d’Espanya sobre Catalunya són bàsicament falsos”.

L’establishment espanyol és el que treu profit i es beneficia d’aquests tòpics sobre Catalunya. És l’oligarquia, el caciquisme, la mentalitat retrògrada, el nacionalisme espanyol entès com la forma d’ideologia imposada sobre el conjunt dels pobles d’Espanya, de caràcter retrògrad, políticament tancat, molt inflexible i religiosament obscurantista. Aquests són els que se’n beneficien”.

Em considero nacionalista espanyol i, a més, un bon nacionalista espanyol. No és que estigui a favor de la independència de Catalunya. Al contrari, estic a favor que Catalunya continuï formant part d’Espanya. Del que sí que estic a favor és que aquesta qüestió la decideixin els catalans lliurement, estic a favor del dret d’autodeterminació dels catalans, dels pobles. El dret d’autodeterminació és la màxima manifestació de llibertat col·lectiva en què la gent elegeix”.

“M’agradaria que tothom entengués que aquest problema, que suscita tantes passions, tanta irritació i tanta intolerància, es pot resoldre entre gent civilitzada, sense necessitat d’alçar el to de veu, d’utilitzar certs termes, d’agredir-se o d’insultar-se”.

El dret d’autodeterminació no fa un prejudici del resultat: és simplement que la ciutadania, utilitzant la seva llibertat, que és anterior a tota legislació, decideix lliurement (perquè l’elecció és el contingut de la llibertat) si vol quedar-se o marxar. És un dret anterior a la llei, forma part d’aquests drets de les persones que no depenen del fet que les autoritats els reconeguin. Són previs, anteriors a l’Estat”.

“Estem veient que la Transició va tenir nombrosos defectes. Fins i tot un dels dos partits “dinàstics” espanyols, com ho és el PSOE, està demanant de reformar la Constitució. La Constitució és el nucli essencial de la Transició. Si un dels partits que hi va donar suport i que continua dient que val el pacte de la Transició demana de reformar-la, hi ha una contradicció molt difícil de resoldre. Per tant, per què cal mantenir un pacte que cal reformar?“.

No queda clar que la Constitució no permeti una consulta. Hi ha una cosa clara: no ho prohibeix. I tot depèn de com nosaltres vegem les lleis. Si les veiem en un sentit obert, en el sentit que està permès tot el que no està expressament prohibit, hi ha una via. Si nosaltres les veiem en un sentit restrictiu, és a dir, que sols està permès el que està expressament permès, n’hi ha una altra”.

“Si bé és cert que la Constitució diu que no es poden fer determinades consultes o referèndums, sí que té articles com el 2, el 8 o el 155, en què es pot entendre que hi hauria una amenaça en les possibles tendències de caràcter sobiranista o independentista de Catalunya”.  

“Tot això ens porta a un territori estèril, al territori de les normes. Les voluntats dels pobles són decisions, són actes polítics; no poden dependre del que un text determinat pot haver previst en un moment passat, amb una correlació de forces polítiques que potser ja no existeix. No dic que la Constitució no tingui vigència, dic que les lleis s’han fet per als éssers humans i no els éssers humans per a les lleis”.

La voluntat d’independència, autonomia i sobirania és una decisió política degudament manifestada durant 150 anys. El sentit comú mana -un cop ja s’han provat nombroses fórmules i han fracassat, algunes de les quals detestables, com la del franquisme- que a l’Estat hi hagi una voluntat d’assajar vies noves”.

El que és més curiós és que els nacionalistes espanyols vagin per la vida dient que ells no són nacionalistes. Els nacionalistes són sempre els altres…”

A mi m’agradaria que Espanya es quedés com està, però que les parts que la formen s’hi vulguin quedar lliurement i voluntàriament. I això no és fàcil que ho entenguin”.

Si un conjunt de ciutadans, una col·lectivitat, té una clara consciència de formar una nació, té el dret a decidir el seu destí. Aquest és l’argument principal que ha de dominar tot el debat. És una incongruència que els mateixos que no dubten a defensar el dret d’autodeterminació dels saharauis neguin aquest mateix dret als catalans”.

La pertinença o no a Espanya és una decisió política i com a tal s’ha d’abordar en una taula de negociacions, amb respecte mutu i arbitrant les fórmules que permetin que les diferents parts que formen l’estat espanyol puguin expressar-se lliurament i prendre les seves decisions en llibertat”.

El nacionalisme espanyol fa més de 300 anys que s’entesta a ignorar les causes de la seva decadència, a dividir Espanya, a excloure. El nacionalisme espanyol està entestat a construir una imatge al·lucinada d’un país governat per l’exèrcit i l’església. L’origen de totes les nostres desgràcies és en el franquisme, i el nacionalisme espanyol revela la seva veritable naturalesa en el franquisme”.

M’agradaria que el nacionalisme espanyol no s’identifiqués amb la intransigència, la intolerància, la Inquisició, els cops militars, el nacionalcatolicisme i la barbàrie. El nacionalisme espanyol no té remei, i l’última prova que és així és la Transició”.

El “pacte de la Transició” no és res més que els vencedors de la guerra, els beneficiaris i hereus del franquisme, la dreta espanyola, no van acceptar la mà estesa de l’esquerra per a la reconciliació. La dreta nacionalista espanyola actual, en connivència amb l’Església catòlica, no representa Espanya. Representa menys de la meitat d’Espanya, però s’ha imposat sobre la resta”.

L’esquerra espanyola ha patit un complex d’inferioritat. La Transició va ser el resultat de la por. S’hi va arribar per la fusió de dues pors: la por de la dreta a perdre els seus privilegis i la por de l’esquerra a tornar a ser víctima de la repressió”.

“La dreta espanyola mai no ha volgut reconèixer que té alguna part de culpa d’una guerra salvatge de tres anys i d’una postguerra de 40 anys. Que la dreta no hagi condemnat mai el franquisme ni se n’hagi distanciat ja ho diu tot”.

“La Transició és l’etapa més llarga d’estabilitat i de llibertats que ha tingut Espanya, però això ens ha de fer lamentar-nos de la nostra història anterior”.

A partir del 1898 el projecte comú d’Espanya fa aigües pertot arreu“.

“Hi ha un prejudici anticatalà a Espanya. És cert i ho sabem tots”.

“María Dolores de Cospedal és una típica representant de la dreta espanyola: arrogant, intransigent, de profundes conviccions religioses, dominant de l’espai públic, excloent. El franquisme és a l’ADN de la dreta actual, i el franquisme va triomfar gràcies al nazisme”.

 

Comentaris (1)

  • 1Josep Grau Fuster 18/04/2013 10:25:30

    JA ERA HORA…que sortís algú amb un dit de front, en castellà i desde Espanya. Us adoneu que portem vivint aixì, esporuguits desde fa 300 anys ?

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Entre mimosas y jazmines: unas voces desde el Foro Social Mundial de Túnez

 

Por Gisella Evangelisti*

17 de abril, 2013.- Lo han logrado, las asociaciones de la sociedad civil de Túnez: organizar con escasísimos fondos el doceavo Foro Social Mundial donde se esperaban, entre el 26 y el 30 de marzo, 70 mil personas provenientes de todo el mundo, y 2700 organizaciones, llegadas para compartir experiencias y alternativas para “otro mundo posible”.

La universidad El Manar, un conjunto de edificios blancos, con ventanas y puertas azules, ubicados en una colina llena de árboles de mimosas, es famosa por haber sido un hervidero de lucha contra Ben Alí, el ambicioso Ministro de la Seguridad, que hizo un golpe contra el presidente Burguiba en 1987, y llegó con el tiempo a controlar gran parte de las riquezas del país, gracias al hecho de poder chantajear a los empresarios, conociendo sus secretos.

La educación tunecina, que absorbe el 6% del gasto público, tiene índices internacionales de competencia aceptables. La que vemos circular en el campus, es una juventud apasionada, que va y viene, discute en grupos, distribuye folletos de sus asociaciones, toca tambores.

Sin embargo la “revolución de los jazmines” del noviembre del 2010, costada decenas de muertos, que logró derrocar Ben Alí en enero del 2011, e inspiró otras revoluciones en Libia y Egipto, además del movimiento los Indignados en España y los “Occupy Wall Street in EEUU”, no ha dado a los jóvenes tunecinos lo que esperaban: trabajo y democracia.

El gobierno islamista del partido Ennhada, filial de los Hermanos Musulmanes, actualmente en el poder en Tunisia, según su adversario, el izquierdista Frente Popular, está más atento al pago de la deuda contraída por la dictadura, y a engraciarse las multinacionales, (que dominan la vida económica mientras los ricos tunecinos tienen sus capitales en el exterior), que a los problemas sociales. Un cuarto de la población vive en condiciones de pobreza. Tradicionalista en la moral, neoliberal en la economía, así viene definido el gobierno islamista.

“Mucha gente ha votado los islamistas, porque habían sido reprimidos y exiliados en la dictadura, y ahora tenían el derecho a participar en la vida política. Pensaban que eran inocuos, pero fue un error de percepción, como en Egipto. El gobierno ya ha quemado el crédito que tenía en la población”, explica Bessma Khalfaoui, una abogada que habla con una dignidad triste. Por unos instantes su voz se rompe y trata de frenar las lágrimas.

El público que atesta el aula la arropa con un cálido aplauso. Bessma es la viuda de Chokri Belaid, el líder del el líder del Movimiento Patriótico Democrático Unificado, asesinado a quemarropa el 6 de febrero, después de haber criticado el gobierno por no frenar la violencia contra los artistas de parte de las llamadas “Ligas de Defensa de la Revolución”, grupos armados parapoliciales, compuestos por islamistas radicales. El día 5 de febrero Belaid afirmó en televisión que el gobierno estaba dando luz verde a una serie de asesinatos políticos, y propuso un congreso nacional contra la violencia. Al día siguiente, cuatro balas en la cabeza terminaron con su vida. Millares de personas salieron a la calle, en una manifestación que quería ser pacífica, pero terminó con la muerte de un policía. Bessma no olvidó, tiempo después, ir a visitar la viuda del policía.

“Dignidad, dignité, dignidade, dignity”, es el lema del Foro que sintetiza los deseos de los pueblos del mundo, y se organiza alrededor de temas como la necesidad de un nuevo modelo de economía, aún más urgente por el cambio climático, el respeto de los derechos de la Mujer, la solución al drama de la Palestina, y a los sangrientos conflictos en el Medio Oriente.

Vemos una dignidad dolorosa en las figuras de las madres de emigrantes africanos a Europa, que en la marcha inicial del Foro llevan la foto de los hijos ahogados en las aguas del Mediterráneo. Una larga hoja con la lista de millares de nombres de emigrantes desaparecidos, está simbólicamente puesta sobre una barca, en una plaza del Foro, para recordar sus vicisitudes.

Jamila, Zeineb, Alí, son unos de los estudiantes voluntarios que, a falta de suficientes aparatos para la traducción desde el árabe, nos ayudan a sumergirnos en la atmosfera bulliciosa del Foro, entre una fiesta de boda de un pueblo del desierto, los berebere, y unas danzas congolesas. Jamila lleva jeans y camiseta, Zeineb un pañuelo que le cubre la cabeza (el hijab), Ahí un gorro deportivo de lana, y come dátiles y almendras como desayuno, con té a la menta. Hablan fluidamente al menos 3 o 4 idiomas, y tienen una enorme curiosidad en abrirse al mundo.

Les encanta conocer, por ejemplo, un indio norte americano de largas trenzas, que habla de la insensatez de la economía mundial, que hace ganar a quien mueve cifras en una pantalla, comerciando o especulando sobre los alimentos, mil veces más que un campesino que los produce. Lo escuchan hablar de la sacralidad de la Tierra, de cómo también los indios pueden participar en contaminarla, con la actividad petrolera, como en Alaska. Se trata de Tom Goldtooth, dell’Indigenous Environmental Network.

Jamila, Zeineb y Alì se sorprenden en conocer como en el sur de Italia, donde varios jueces han muerto por manos de la mafia, ahora hay iniciativas de la sociedad civil como la “Caravana contra la mafia”, que va de una ciudad a otra para sensibilizar la población sobre el problema y animarla a defenderse. Aprenden que la campana “Italia sono anch’io” (“Yo también soy Italia”) organizada por varias asociaciones para dar voto y voz a los inmigrantes en la península, ahora se está ampliando a nivel europeo, dirigiéndose a 32 millones de inmigrantes en el continente.

Los jóvenes tunecinos descubren que la lucha contra las grandes represas y las empresas mineras que desplazan poblaciones nativas, provocando a la vez fuertes daños ambientales, es un problema global, desde el Perú a la India, pasando por Iraq. En este país, actualmente desgarrado por la violencia política, los ríos Tigris y Éufrates vieron el surgir una de las primeras civilizaciones conocidas en la tierra, la de Mesopotamia (que significa justamente, “Tierra entre los ríos”). Ahora el Éufrates se está secando, y el Tigris llega a Iraq con menos agua (y contaminada) porque en Siria y Turquía se han construido varias represas. El problema del agua hace la situación aun más explosiva en la región. Nicanor Alvarado, el activista peruano miembro del PIC (Plataforma Interinstitucional de Celendín), que en el Foro ha hablado con pasión de la lucha popular contra la mina de oro de Conga y de los problemas de la Amazonia, viene invitado a compartir experiencias con los colegas de Iraq.

Las asociaciones africanas presentes en el Foro, por su lado, luchan contra el land grabbing, el acaparamiento de tierras, (expulsando pequeños campesinos), por parte de grandes empresas, bancos, seguros, o gobiernos extranjeros, que quieren garantizarse alimentos en futuro o simplemente invertir y especular sobre sus precios. Solo en Mozambique hay dos mega contratos por millones de hectáreas, uno de Brasil y Japón, otro de Brasil y Unión Europea, alegando que las tierras del Nacala Corredor no están ocupadas.

Curioso como en todo el mundo indígenas y campesinos se vuelvan invisibles a los ojos de las grandes empresas. Un poco más famosos parecen ser los Masai, un orgulloso pueblo de pastores semi nómadas entre Tanzania y Kenia, con sus largos vestidos rojos tan fotografiados por los turistas. Ahora son objeto de una campaña internacional de AVAAZ para impedir su desalojo, a favor de lodges para adinerados turistas que quieren probar la emoción de cazar leones para jactarse con los amigos.

Gran fermento en el Espacio Clima, donde han participado más de 40 asociaciones ambientalistas internacionales. Ya es de conocimiento general que el modelo de producción industrial de estas últimas décadas ha modificado tanto los ciclos de la naturaleza, y ha emitido tantos gases con efecto invernadero, que el planeta ya no tiene la capacidad de recuperarse. La acidificación de los océanos ya no logra garantizar la absorción de C02, los glaciares y el Ártico se reducen, mientras la deforestación avanza en los grandes bosques tropicales, desde la Amazonía, el África central, la Malasia e Indonesia, para dar lugar a plantaciones de palma, soja etc., con gran uso de agro tóxicos. Solo China tiene un amplio programa de reforestación.

El cambio climático, con el aumento de huracanes, aluviones y sequias, está provocando 400 mil víctimas al ano en el mundo, las ultimas en la Argentina. Entre los factores contaminantes, hay el aumento del consumo de carne. Los millones de reses que hay en el mundo producen más gas metano y CO2 que toda la población humana!

Como subraya en el Foro, entre otros, Pablo Solón, director de Focus on the Global South, las medidas que han tomado las instituciones internacionales son insuficientes o hasta dañinas, como el mercado de carbono, el REDD, la “economía verde”, los agro combustibles, los transgénicos. Pero, por otro lado, cómo lograr el objetivo de dejar las 2/3 partes de combustibles bajo tierra, como apostar a empleos dignos y a la vez detener el camino suicida hacia el crecimiento “ilimitado?”

La respuesta exige un cambio profundo de mentalidad, redefiniendo lo que realmente sirve de la producción industrial, desde el criterio de “la ganancia por la ganancia”, hacia el “bienestar común” de los seres humanos, incluyendo el concepto de felicidad, como se hace en Buthan, en el Índice de Producción Bruta; o entre los daños, los “costes ambientales” de una producción. La naturaleza no puede ser considerada una simple mercancía, sino hay que recuperar el concepto de “reciprocidad con el ser humano”, como hacen, por ejemplo, los pueblos andinos. Apostar a la democratización de la energía, creando puestos de trabajo en pequeñas empresas, que sustituyan las grandes obras (se está haciendo, por ejemplo, en Catalunya y en Alemania); a la soberanía alimentaria, a un transporte público eficiente. Comer poco o nada carne. Importante: vincular las luchas sociales, (como las de sindicatos, campesinos, indígenas etc.) con las ambientales. Todas las acciones locales, aunque parezcan modestas, son bienvenidas, y deben tener resonancia en redes y eventos, para multiplicarse.

Palestina es la gran protagonista del Foro, con una gran bandera que cubre, simbólicamente, el edificio de la Facultad de Derecho. Desde que comenzaron a llegar a su territorio después de la segunda guerra mundial y el holocausto judío, los israelíes no han parado de ocupar tierras palestinas, ignorando las condenas de las Naciones Unidas, y obligando a los palestinos a vivir en una prisión a cielo abierto. Ahora hay 6 millones de palestinos refugiados en otros países. Entre varios abusos, los israelíes cortaron o erradicaron desde el 2000 2 millones y medio de árboles, la mayoría en Gaza y Cisjordania, para molestar y alejar los agricultores palestinos.

A veces replantan los viejos olivos robados, en sus colonias (ilegales), para demostrar a los periodistas que viven allì desde tiempo. Lo refiere un joven palestino cuya familia fue obligada a refugiarse en Jordania después de la guerra del ‘67 ganada por Israel; en 2003 con unos 60 amigos ha fundado una asociación para replantar arboles, vendiendo su carro y pidiendo un préstamo a su padre, ingeniero en Qatar. “Como organizaciones ambientalistas hemos logrado replantar un millón y 400 mil árboles hasta ahora”, afirma,” y la campana sigue”.

A la Palestina viene dedicada la marcha del último día, el 30 de marzo, Día de la Tierra, cuando una multitudinaria manifestación ha desfilado hacia la embajada palestina en Túnez, para expresar solidaridad con su pueblo. Queda ahora el compromiso, salido del Foro, de concretar acciones como llevar los crímenes de Israel frente a la Corte Internacional de Justicia, hecho posible por el reconocimiento de Palestina como “observadora” en la ONU. Una bandera palestina flota desde la ventana de una casa al lado de la embajada. La mueve una adolescente judía.

Juntos con los anhelos de los pueblos, en el Foro ha llegado también el eco de los conflictos que dividen el mundo árabe, como el de Siria o del Sahara occidental. Grupos islamistas radicales, salafistas, que pretenden islamizar la sociedad tunecina, han recorrido con sus banderas las calles del campus desafiando los estudiantes democráticos, mayoritarios en la universidad, y provocando fuertes discusiones. Uno de los temas en debate es no solo el vestido, sino el mismo rol que deben jugar las mujeres en la sociedad (ver Parte segunda del artículo)

La asamblea sobre Maghreb se ha disuelto sin llegar a acuerdos, por la intransigencia de los representantes del reino marroquí, firmemente contrarios a la independencia del pueblo Sarawi, cuyo territorio del Sahara Occidental, rico en fosfatos y petróleo, fue ocupado por Marruecos en 1979, a pesar de que el Tribunal Internacional de la Haya no le reconociera derechos. Sin embargo Marruecos construyó un muro largo 2000 km, de Norte a Sur, cuidado por 150mil soldados y rodeado por un campo de minas, gastando un millón y medio de euro al día, para marcar el territorio ocupado . Los Sarawi han constituido la República Árabe Sarawi Democrática, reconocida por 82 estados, y siguen en su lucha para la autodeterminación.

Contra viento y mareas, algunas organizaciones para la paz y los derechos humanos, como Peace in Syria y Ossin, (Observatorio Internacional) presentes en el Foro, proponen hacer callar las armas y construir una diplomacia de pueblos. Y se acuerdan proyectos comunes, entre una y otra orilla del Mediterráneo, en temas como ambiente, migraciones, media, economía.

En la noche, la avenida Bourghiba, donde el Ministerio de Interior està rodeado se hilos metálicos con espinas, se anima del sonido de tambores y de actividades culturales. En los bares hay muchos hombres, y unas pocas mujeres. Por qué? Nuestros amigos Zeineb, Alí y Jámila nos dan respuestas diferentes. Unos días después del Foro, uno de sus organizadores viene encarcelado y al poco tiempo liberado. Sigue el pulso entre el gobierno islamista y una sociedad que no quiere regresar atrás.

Pues, como escribe el estudiante Raba Ben Achour en una revista universitaria, el asesinato de Chokri Belaid ha reforzado la lucha por la libertad.

Gracias Tunisia, por tu coraje y tu ejemplo. Shukran, y hasta luego.

*Gisella Evangelisti es escritora y antropóloga italiana. Nació en Cerdeña, Italia, estudió letras en Pisa, antropología en Lima y mediación de conflictos en Barcelona. Trabajó veinte años en la Cooperación Internacional en el Perú, como representante de oenegés italianas y consultora del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, en inglés) en países latinoamericanos. Es autora de la novela “Mariposas Rojas”.

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Otra óptica sobre la inseguridad

“El crítico, como el verdadero profeta, no puede aspirar a ser el favorito de la corte” Etzioni, Amitai (1)
Por Ricardo Luis Mascheroni, Docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral

Rebanadas de Realidad – Santa Fe, 03/04/13.- En los últimos tiempos, el delito, la violencia y la inseguridad, se han constituido en una constante entre las preocupaciones centrales de todos los ciudadanos, pero también de estudiosos, investigadores, funcionarios políticos, educativos y policiales, sin dejar de mencionar la repercusión estelar que tienen en todos los medios de comunicación.

La comunidad sin excepciones, frente a esta amenaza real o supuesta, tiene miedo, angustia y se desespera en la búsqueda de soluciones o paliativos para un problema que no comprende, pero que de golpe, lo tiene como potencial víctima de la locura y la irracionalidad de inadaptados, ante la falta de respuestas por parte del poder estatal.

En la creencia de que algunas iniciativas pueden colaborar para superar este mal trago, que aspiran que sea temporal, los vecinos exigen legítimamente: más policías, más equipamiento para ellos, cámaras de vigilancia, además se enrejan, ponen alarmas comunitarias o individuales, concurren a marchas, piquetes, debates, reuniones con funcionarios políticos o policiales, firman petitorios pidiendo una batería de medidas, entre ellas, leyes más duras, menos permisividad de los jueces en las excarcelaciones y todo aquello que cada uno pueda imaginar.

Lamentablemente, pese a todas las acciones, discursos, estudios, proyectos y propuestas, las soluciones se hacen cada vez más ilusorias y lejanas, y la metástasis de la inseguridad se expande por todo el cuerpo social.

En paralelo con ello, en las distintas jurisdicciones del Estado, los dirigentes y las bancadas políticas se inculpan mutuamente, transformando a la cuestión en un botín de las miserias políticas, cuando no electorales.

Salideras, motochorros, arrebatos, robos y palabras del mismo tenor pasan a engrosar nuestro léxico diario y se constituyen junto con el ascenso del dólar blue, en motivo de las charlas cotidianas.

En sintonía con lo expresado, los expertos exponen sus diagnósticos, las unidades académicas confeccionan mapas del delito y desde el Estado se anuncian reformas legales, policiales, procedimentales y todas las que quiera imaginar, sin que nada cambie.

Todos deberíamos preguntarnos: ¿qué ha pasado en unos pocos años y en un país que ha tenido un crecimiento económico a tasas chinas (como a muchos le gusta decir), para que el delito y la violencia se hayan desmadrado de la forma que lo han hecho? ¿Qué maldición bíblica ha caído sobre nosotros para que ocurra tal transformación?

Estas cosas, no ocurren porque sí, sino que atrás hay un entramado previo que lo ha permitido.

La magnitud del problema, hace que las miradas habituales sobre el mismo deban ser revisadas y mejoradas.

Muchos se hacen los idiotas

Desde que en el país se difundieron las salas de juego, permitidas por el Estado Nacional, provincial o municipal, en acuerdos con empresas extranjeras y nativas, los índices delictuales no han parado de crecer.

Pero, en este debate sobre la inseguridad, rara vez, se pone en el centro del mismo, la relación directa entre el juego y criminalidad, quizás para no desnudar toda una red de complicidades que abarca una gran parte del quehacer social.

Si bien este flagelo reconoce múltiples causas, como la exclusión social, la pérdida de valores, la droga, la ausencia de expectativas de vida; la señalada, no es la más abordada ni explorada por los analistas del tema.

El juego como generador de delito, no es extraño o una anomalía imprevista, ya que mucha de la bibliografía específica sobre la temática, deja patente la relación lineal, constante y estrecha entre juego e ilícitos.

Quienes por acción u omisión convalidan estas actividades, saben o deberían saber de las consecuencias lamentables de sus decisiones, pero se hacen y siguen haciéndose los idiotas y nos quieren tomar por tales.

Algunos estudios dejan claro la cuestión: INSEGURIDAD Y CRIMINALIDAD: (2) Investigaciones de la Universidad de Illinois EE.UU., determinaron que en un periodo de 20 años los condados estadounidenses que han contado con casinos aumentaron en 44% su índice delictivo.

El periódico, New York Times en un artículo, señala que en la ciudad de Delta Town, EE.UU., a partir de que se establecieron nuevamente casinos, no se erradicó la pobreza, ni ha mejorado el nivel de vida; en cambio sí subió la criminalidad en esa área urbana.

Un análisis realizado en Nueva Zelanda, estableció que si se abren casinos en las zonas urbanas de este país la criminalidad aumentaría un 52%.

Una encuesta a funcionarios de servicios sociales de Carolina del Sur, Montana y Oregón, en EE.UU., culpan al juego por abuso de drogas y alcohol y de otros impactos sociales negativos.

“Atlantic era el lugar número 50, en los EE.UU. en materia de seguridad. A tres años de que se autorizó el juego en Atlantic, pasó del 50 al primer lugar en materia de inseguridad”. (3)

Estos estudios, son un espejo donde mirarnos, sobre todo en una ciudad con altos índices delictuales y frente a un reclamo legítimo y creciente de toda la sociedad por este flagelo, al que hay que darle una satisfacción.

Los medios de Santa Fe, días atrás reflejaron que la mayor cantidad de casos de trata y prostitución se dan, casualmente, en los 3 departamentos de la provincia que tienen casinos, ligado a ello van muchas otras actividades delictivas.

Si lo expuesto es tan así, estamos al horno, sino lo fuera, me alegraría que muchas voces se alcen para demostrar lo contrario.

Ascensor para el cadalso:(4)

Mientras muchos se rasgan las vestiduras y hacen oír sus catilinarias contra la inseguridad, nada hacen para desarmar una de las causas del problema y cada día se involucran más en las actividades conjuntas con las salas de juego.

Casi podemos decir que funcionarios y casinos son socios; unos programan, difunden, hacen planes, carreras, obras y otros ponen la plata, lo que es un decir, ya que a la misma la pone la pobre gente que juega.

Estos “juegos”, lejos están de ser un divertimento, ya que perder es la regla, y encierran un nivel de tensión y crispación muy alto, lo que sumado a la frustración de la pérdida económica, disparan la violencia a escalas peligrosas.

Las 24 horas del día sin control, los jóvenes y sectores de menores recursos dejan en esas salas sus magros ingresos y deben volver a sus casas con los bolsillos flacos, el ánimo por el piso y la desesperación a flor de piel.

En ese contexto, el aumento de la delincuencia es un daño colateral, que nadie quiere afrontar y menos desarmar una trama de la que muchos forman parte y reciben sus beneficios.

En el circo romano, el saludo de los gladiadores era: Ave César, los que van a morir te saludan, por lo que parafraseando el mismo, los que van a los casino podrían decir: Ave César, los que van a perder te saludan, unos y otros jugaban y juegan todo; el resultado es el mismo, más violencia.

En Santa Fe, el casino y su entorno, es la Meca y centro estelar de todas las actividades, recreativas, políticas, hasta educativas y culturales. Tan es así, que se le construyó para que nadie se quede afuera, un ascensor y una escalera mecánica, ausentes en centros asistenciales o sanitarios, donde serían mucho más útiles y necesarios. Ahora ante el colapso del estacionamiento en la zona, se cede una plaza pública para una playa subterránea.

Jorge Volpi, en un artículo titulado “El casino y sus metáforas”, – Reforma -11 Sep. 11, lo dice descarnadamente: “Casino, pues, en el sentido italiano: un gigantesco enredo, un desmadre que, más que contaminar al sistema, lo retrata. Un sitio donde quienes pretenden ganar unos cuantos pesos -los ciudadanos- son meros peones al servicio de quienes en verdad se enriquecen: quienes otorgan las concesiones, los dueños de éstas,(con frecuencia otros políticos) y el crimen organizado que lava su dinero o cobra “derecho de piso”.

“En su banal atrocidad, simboliza (…) la falta de auténticas políticas sociales, la desvergüenza de quienes deben vigilar los centros de juego, la hipocresía en la política sobre las adicciones, la impunidad de las mafias y la irresponsabilidad de una clase política que, ni siquiera frente al deterioro socioeconómico, político, y moral que representa este hecho, deja de lado sus intereses para concentrarse, por una vez, en el interés común.”

Si algún funcionario o candidato habla de combatir la inseguridad y omite el tema, no le crea, ya que nada se logrará sino no controlan estos negocios, que según algunos vivos, traen desarrollo a la zona.

Esta situación, no sólo afecta a la ciudadanía, sino también pone en riesgo la viabilidad del estado y por ello es necesario abrir un debate superador de las habituales miradas sobre la inseguridad, que dé cabida a la esperanza y la posibilidad de una vida en paz, igualdad y libertad. El periodismo responsable tiene mucho que aportar para ello, ya que los obscenamente amigables seguirán haciendo la plancha y contando víctimas.

Lo dejo para que reflexione y me despido hasta la próxima “aguafuertes”.

Referencias:

(1) Capón Filas, Rodolfo, “Apuntes para una praxis alternativa”, M Ediciones, pag. 5, Buenos Aires 2012.

(2) “Casinos: Efectos sociales negativos y ludopatía”, del Dr. (c) Juan Martín Sandoval De Escurdia, Investigador Parlamentario en Política Social y la Lic. María Paz Richard Muñoz, del Servicio de Información y análisis, División de Política Social, Cámara de Diputados de México;

(3) HERNANDEZ, Oscar, “Beneficios y perjuicios de los casinos”, Televisa, 09-11-07, Mex.

(4) Novela y film de: Noël Calef y Louis Malle

Rebanadas de RealidadEnvíe

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La Iglesia y sus “olvidos”

Por Ricardo Forster

 “Ahora bien, en su concreta historia institucional la religión ha sido un poder legitimador de cuantiosas injusticias. Pero también, desde su cosmovisión salvífica, promesante, resistente, desde su aflicción de amor insondable contra tanta crueldad, desde su ser entre las gentes contra las injusticias del mundo, lo religioso judeocristiano fue esencialmente y profundamente crítico de la Mala Historia. Del dolor, del sufrimiento humano, en su memoria. Comprensión de lo religioso que alumbró o hizo alucinar a la Escuela de Frankfurt, por ejemplo, la cual situó la religión como momento crítico de primer orden en el itinerario de lo humano. Desde este enfoque el momento de verdad en lo religioso, sería la disconformidad con el mundo dado, con el mundo del mal, con el mundo injusto. La Escuela de Frankfurt, mucho del pensar de la teoría crítica en Horkheimer, Benjamin y Adorno heredan eso: la instancia mesiánica, la teología entrando en el campo del pensamiento y la filosofía, la religión como memoria infinita de la irracionalidad del mundo, memoria de la víctima antes y ahora. Lo religioso fue como el último subsuelo de la cultura donde se rescató su momento crítico.”

Nicolás Casullo, Las cuestiones

Ha sido esta permanente tensión la que ha signado el recorrido por la historia de “la religión”. Una tensión entre su dimensión institucional, aquella que la vinculó con los poderes establecidos y que le permitió legitimar las pesadas injusticias que han caído sobre los débiles y los desposeídos; y, esa otra dimensión, nacida del fondo más arcaico de las creencias populares que, al decir de Casullo, se ha nutrido de una “cosmovisión salvífica”, de un ensoñamiento redencional que ha proyectado, la mayor parte de las veces como paliativo, la ilusión de un mundo justo y depurado de tantas miserias materiales y morales. Una tensión, lo sabemos, que en términos históricos no ha dejado de inclinarse hacia un poder institucional asociado, desde su lejana fundación, con los causantes de las injusticias y los males que siguen afligiendo a los desheredados y a quienes escucharon a Jesús pronunciando el sermón de la montaña. Un sermón que, con el paso del tiempo y la consolidación de la jerarquía institucional romana, se fue convirtiendo en lengua ausente, en huella tenue de un camino sellado por quienes fueron en busca del pacto con los poderosos de este mundo. Lo que persistió fue, sin embargo, la lengua religiosa como expresión de todos aquellos que siguieron insistiendo, por fuera de la jerarquía y del poder, con aquello de la “distribución del pan” y de la esperanza mesiánica. Durante 2000 años, pero en especial desde que legitimó un tipo de organización y de poder que nada tenían que ver con los tiempos del comienzo cuando recién surgían las primeras comunidades, se ocupó, con singular esfuerzo, en retrasar e impedir “la llegada del reino”.

Allí, en el comienzo de su camino temporal, cuando se volvió iglesia de Roma, fundamento espiritual del Imperio y de su dominio, la religión católica, organizada bajo la forma de jerarquías inconmovibles y de concilios depuradores de heterodoxias y de herejías amenazantes de la centralidad dogmática, le dio forma a una arquitectura del poder que la fue alejando, cada vez más, de su ya oscuro origen igualitario en el que los miembros de la comunidad de los creyentes compartían bienes e ilusiones. Transformada en leyenda esa historia de las primeras comunidades cristianas, acabaron por dejar su lugar ejemplar a una institución estructurada alrededor de la jerarquía, los oropeles y la riqueza capaz de competir con los otros poderes de este mundo. A lo largo de su más que milenaria historia sufrió rupturas y desprendimientos casi todos asociados al abismo que la fue separando de sus orígenes y que fue profundizando la corrupción de sus prácticas y de sus estructuras organizativas. Caminando hacia “el encuentro de Cristo”, la Iglesia fue ahondando el abismo que la separó del sufrimiento de los débiles al mismo tiempo que pronunciaba aquella frase de vastísimas consecuencias históricas y políticas: “Al César lo que es del César” (traducido venía a significar la legitimación de la injusticias y las desigualdades, de la discrecionalidad de los poderosos y de la perpetuación, mientras durase la vida pecaminosa de los hombres en este mundo, de la pobreza como testimonio de una promesa a cumplirse más allá del tiempo y de la historia).

Una “Iglesia de los pobres” que nunca se propuso combatir las causas de la pobreza y que prefirió, siempre, naturalizar esa condición transfiriéndola al misterio de Dios que, eso sí, acabaría por preferir, el día del juicio, a las multitudes incontables de quienes sufrieron la amargura de la pobreza en la vida terrenal. “Más difícil será que un rico entre al paraíso que pasar un camello por el ojo de una aguja.” De ironías también está empedrado el camino de la salvación. Lo cierto, es que las señales que emanaron desde la cúpula eclesiástica han convertido ese antiguo refrán en un hazmerreír o, peor aún, en una cruel evidencia de la falsedad de una institución que ha venido trabajando con sistemático denuedo en garantizar la sumisión de los pobres y la perpetuación del reino de los ricos. Claro que siempre quedará como paliativo la promesa de ese otro reino allende la vida terrenal. De infinitas postergaciones está hecho el largo camino del Señor. Y, en el mientras tanto, se trata de sostener a rajatablas el poder de todos aquellos que, eso sí, no lograrán “entrar al paraíso”. Por supuesto que siempre están a la mano, para no perder la esperanza de la salvación, la caridad, la filantropía y las indulgencias. La Iglesia ha sabido negociar con “sabiduría” ese delicado equilibrio entre la satrapía del poder de los ricos y la interdicción a sumarse al rebaño de los salvados. El pastor quiere que su Iglesia “huela a ovejas”, que sea la casa a la que peregrinen los pobres para recibir, de su “santa madre”, la eucaristía y la promesa siempre postergada. Lo que no quiere es que “sus ovejas” dejen de ser un rebaño manejado por los poderosos ni que logren empoderarse de sí mismas buscando acercar el día de la redención bajo la forma de la conciencia social, cultural y política. Ante la amenaza de que eso pueda llegar a ocurrir, de que las ovejas se vuelvan rebeldes, siempre ha sabido a quiénes recurrir. Su ojo ha sido infalible e impiadoso para su propio “rebaño”. De eso sabe mucho la abrumadora mayoría de la jerarquía de la Iglesia latinoamericana. Bergoglio, antes de ser Francisco, también supo de estas imprescindibles “transacciones” con los poderes terrenales. ¿Querrá o será capaz de cambiar esta historia recurrente? ¿Irá contracorriente de lo que él ayudó a construir siendo jefe de la curia metropolitana y luego cardenal primado de la Argentina? ¿Logrará sustraerse a su doble faz, aquella del sacerdote austero preocupado por los más pobres y aquella otra de la complicidad con lo peor de nuestra historia? Un razonable escepticismo nos acompaña. También estamos atentos a la novedad que entraña la entronización del primer papa latinoamericano. La historia, lo sabemos, nunca es lineal ni carece de sorpresas y cambios de dirección. Veremos.

Dar cuenta de esta diferencia entre lo institucional y lo salvífico, entre la construcción sistemática de un poder asociado a todos los poderes terrenales y cada vez más alejado de sus orígenes míticos, y una iglesia clandestina preocupada y ocupada de la “criatura sufriente”, voz secreta y minoritaria que a lo largo de la historia no dejó de ofrecer ejemplos de entrega y heroísmo en nombre de los “pobres de espíritu”, constituye un tema no menor cuando hoy, entre nosotros y en una época fuertemente caracterizada por la secularización y la profanación de casi todas las formas de religiosidad, la “institución” Iglesia católica, envuelta en una tremenda crisis de legitimidad, y aferrada a su deseo de eternidad, busca, con la astucia y la inteligencia que la ha caracterizado desde su primeros conflictos internos y externos, sortear sus dificultades buscando borrar, en parte, esa absoluta distancia entre lo “institucional” y lo religioso como vivencia social y popular.

La elección de Francisco (ya he hablado de la significación de su nombre que por primera vez ha sido utilizado por un papa) debe ser interpretada en el conflictivo escenario por el que se desenvuelve una Iglesia profundamente dañada y corrompida. Francisco, en todo caso, no surge de un momento de reespiritualización de Roma o, mejor todavía, de una decisión unánime de regresar sobre las huellas de ese origen mítico de una ecclesia de los creyentes, sino que es el resultado de su escándalo y confusión o, dicho desde otro lugar, un nuevo giro para intentar paliar su decadencia y su pérdida de credibilidad. En la hondura de su crisis es que hay que ir a buscar una de las claves de la elección del primer papa latinoamericano, ese mismo que, como dijo cuando se asomó por primera vez al balcón vaticano, “lo fueron a buscar al fin del mundo”. ¿Acaso porque en Europa ya resultaba imposible encontrar a un sucesor de Benedicto XVI que pudiera sustraerse a una enorme ola de corrupción económica y moral? ¿O, tal vez, porque en el sur de América viven la mayor parte de los católicos del planeta y resulta imprescindible frenar el drenaje hacia las “otras” iglesias cristianas (pentecostales, testigos de Jehová, evangelistas diversos e, incluso y fuera de la grey emanada del crucificado, mormones y religiosidades afroamericanas) es que se ha elegido a alguien que conoce muy bien el territorio y las dificultades del catolicismo para construir un dique sobre todo en el mundo de los pobres? ¿O, más grave todavía, para frenar a los movimientos democrático-populares sudamericanos que hoy constituyen la principal oposición al neoliberalismo?

Pero Francisco, que se llama Bergoglio y que conoce la historia compleja de las injusticias y las desigualdades latinoamericanas, sabe que con promesas abstractas no se volverá a conquistar el corazón de los pobres. Sabe, también, que en las últimas décadas “su” Iglesia no sólo ha clausurado lo mejor del Concilio Vaticano II sino que, de un modo abrumador y a través de su jerarquía, ha apoyado los peores proyectos político-sociales regresivos y dictatoriales. Si América latina sigue siendo el continente más desigual del planeta no es por causas naturales sino por la construcción sistemática, a lo largo de su historia, de un sistema brutal e injusto que fue santificado por la propia Iglesia. Cuando ese poder intentó ser cuestionado por “las ovejas”, desde el tiempo de las primeras rebeliones indígenas hasta los grandes movimientos populares del siglo XX, la cúpula de la Iglesia no dudó en alinearse del lado de los poderes reaccionarios y conservadores. Incluso cuando algunos de sus mejores hombres y mujeres intentaron regresar al mensaje de Cristo, sobre todo traducido a la lengua de los desamparados, cuando hicieron una “opción por los pobres” más allá de los circuitos de la filantropía, cuando se comprometieron con proyectos de liberación, fueron denunciados y perseguidos como herejes por sus propios “hermanos” o simplemente abandonados a su suerte. De Angelelli a Romero, de Mujica a las monjas francesas, de los jesuitas asesinados en El Salvador a los curas palotinos de Buenos Aires, el silencio y la complicidad fueron las respuestas de esa misma jerarquía. Quizás Francisco tenga ahora la oportunidad de desandar ese camino para iniciar otro de reparación, de memoria y de justicia. De nuevo, ¿querrá?, ¿podrá?, ¿imaginará otra suerte para las “ovejas” que no sea la de reproducir eternamente su condición de pobres?, ¿encontrará las palabras adecuadas para nombrar las causas reales de tantas injusticias? Es probable, regresando al texto de Casullo con el que comenzaba este artículo, que la contradicción entre la “institución religiosa” y la religiosidad como crítica del mundo y como promesa de libertad e igualdad sigan profundizando su discordia histórica.+

Publicado en Pagina 12, Argentina,  el 7 de abril de 2013

 

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